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Mi Árbol de Navidad

Según cuentan, las tribus germanas de hace 1200 años veneraban el roble -de madera dura, compacta y muy apreciada para construcciones; representaba para ellos mucho misticismo- y el manzano, aunque este no gozaba de tanto prestigio como el primero. Creían que el mundo y todos los astros estaban sostenidos pendiendo de las ramas de un árbol gigantesco llamado el "divino Idrasil" o el "dios Odín", al que rendían culto. Y en invierno, los robles, como casi todos los árboles, pierden sus hojas, por lo que estas tribus pensaban que cuando un árbol perdía su follaje era porque los espíritus lo habían abandonado, entonces les adornaban con ramas de especies perennes, papeles, frutas, trozos de vidrio y antorchas, que representaban a las estrellas, la Luna y el Sol para que los espíritus retornaran en la época primaveral y el árbol volviera a brotar.

Y por fin... es Navidad

A pesar de que este año no se ha apoderado de mí el espíritu navideño que suele embargarme, he sacado la fuerza e ilusión de montar este pequeño adorno navideño "Mi Árbol de Navidad".
No es grande y tampoco el más bonito pero simboliza en gran medida el resumen de todos y cada uno de los presentes que he ido recibiendo a lo largo del año. Es mi humilde forma de representar y compartir con todos vosotros este maravilloso símbolo de color y luz, que entre todos hemos logrado construir en este sencillo blog en el que hemos ido plasmando inquietudes y emociones, pensamientos, ideas, frustraciones, ilusiones y tantas otras cosas más; y que con tanto gusto y naturalidad habéis compartido conmigo. Sin duda es el Árbol de Navidad más bonito que he tenido en toda mi vida y estoy realmente ORGULLOSA de él. Cada uno de vosotros sois el color, el brillo, la vida, la forma y la ilusión, que en forma de adornos, ha llenado mágicamente mi vida. Entre todos habéis conseguido protegerlo de tal manera que "su espíritu" no lo abandonará jamás.
Los que me conocéis bien sabéis que para mi la Navidad es mucho más que la época del año de obligada felicidad, es tiempo de reflexión, de encuentros y reencuentros, época de tranquilidad y emociones y sobre todo tiempo para buscar el abrazo de mi gente, que durante un año más han permanecido fieles a mi lado.
Quiero pediros disculpas por no haber logrado estar "entera" y no haber puesto todo de mi parte para sacar ese huequito para cada uno de vosotros y felicitaros las fiestas como acostumbro a hacer, aunque en los días que quedan intentaré enmendarlo en la medida que pueda.
Haciendo un poco de balance debo decir que ha sido un año extremadamente duro para mí y para rematar, acabo de perder a una de las personas más importantes de mi vida, y con ella, una gran parte de mi ser. No puedo expresar con palabras el sentimiento que este hecho me produce ni qué decir cuánto amor se ha quedado entre sus alas. A esta persona le dedico todas las luces (el brillo, la ilusión, la esperanza, la magia, el color, la vida) que hacen latir este maravilloso árbol y sólo deseo que nunca jamás dejen de brillar, aunque no pueda volver a verlas. Un deseo: lograr convivir con esta tristeza.
Mención especial a mi "PEQUEÑA ESTRELLA", esa que siempre está ahí, en lo más alto de la copa, donde habita la FE; sólo puedo darle gracias a la vida por haberme regalado tan preciado don, por haber puesto a mi lado a esa persona dotada de un amor excepcional e incondicional y unos brazos tan grandes y fuertes que han logrado rescatarme de lo más profundo, una y otra vez, en cada ocasión que he llegado a tocar fondo, impidiendo siempre, con un gran tesón, que llegase a caer del todo. Nunca imaginé un corazón tan tan grande e indestructible, forjado por y para el amor y que me ha aceptado y querido a lo largo de toda mi vida tal y como soy, sin condiciones, sin rencor. Bendita sea mi estrella.
Es la primera vez en toda mi vida que me enfrento a una navidades así y se me hace realmente duro y doloroso, y es por eso que hoy mi tristeza quiere dedicaros el más sincero deseo de Felicidad para todos vosotros. Hoy más que nunca necesito vuestro abrazo y cariño.
Pido perdón por cada error que he cometido durante todo este año, pido poder perdonarme a mí misma el dolor que he causado a todas las personas que me han amado y que me siguen amando, y os doy las gracias por haber conseguido hacer que este pequeño refugio que un día encontré para mi alma se haya convertido en un verdadero hogar, MI HOGAR.
                                                           ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

*Puzzle*

A veces está bien pararse un rato para ver, mirar dos veces para adentro, para poder continuar. 
Hoy me he dado cuenta que no soy buena en nada, sé que suena a tópico, pero es una gran realidad, no hay nada que sepa hacer bien de verdad. Tal vez ya lo supiera de antes,en el fondo sé que siempre ha sido así, pero hay determinados momentos como el que es, en los que parece que recupero la consciencia.

Siempre he sentido gran admiración por determinadas personas que forman parte de mi vida o de mi entorno que son realmente buenas en su propia historia... algunas saben hacer su trabajo como nadie, otras poseen gran destreza en algún arte, hay otras que destacan por la capacidad prodigiosa de albergar aquellos valores que hacen posible que todo les salga bien y, cómo no, las personas que son buenas de condición y de corazón, en este caso me supera la admiración y se convierte en verdadera pasión.

Me considero bastante mediocre en casi todo, un poco mejor en esto o aquello, pero vamos, nada que se pueda destacar; ciertas capacidades y actitudes para el trabajo, algún grado de intuición y agudeza, sociablemente aceptable, notablemente curiosa y precariamente ambiciosa... en fin, supongo que como persona "al uso" de lo más normal, tirando a pobre.

Pero sí hay una parte que me he molestado en analizar un poco más, esa que en toda mi vida no he sabido controlar, cuando hablamos de sentimientos, emociones y humanidad, ahí siempre he pensado en ser algo especial, incluso, haciendo derroche de sinceridad, confieso que en esa parte tal vez esperé de mí un poco más. Ahí no sólo he puesto toda la esencia de mi ser sino que durante mucho tiempo he creído hacerlo bien: sé que he sabido amar, escuchar, ayudar, abrazar, compartir, apoyar, besar, opinar.... y como plato fuerte, y también acabado en "ar".... llorar.
Sí, puro sentimiento en esencia de mi ser, no sólo por el hecho de compartir y dibujar en los otros esa parte de mí, sino por la aportación de satisfacción y realización personal, es tan hermoso e inmenso que estuve a punto de considerarlo como "eso" que sé hacer bien, pero analizando vi que hay una parte incompleta, hay una parte que por algún motivo no viene a mí, negándome el más absoluto y perfecto sentimiento de vivir. Podría explicarlo comparándome con una pequeña pieza de puzzle, suena extraño pero podría valer.....(me explico)
Formando parte de un hermoso todo inmenso, de algo misterioso y perfecto por completar, algo que ir armando poco a poco con la dicha del proceso y el fuerzo y la satisfacción del final. Un final sereno y apacible donde pararse a disfrutar. Pero como bien he dicho antes, puedo sentirme como esa pieza extraña y concreta que no logramos encajar, y una y otra vez vuelve a las manos del empeñado artista que tanto disfruta de su estructura como desea terminar, y una y otra vez más no acaba de encajar; y nos envuelve con sus colores y nos divierte con su forma, y nos da que pensar, y de nuevo a nuestras manos la acariciamos una vez más, pero por más que nos gusta e intriga nos impide continuar, y decidimos dejarla si no para más tarde, más adelante o sino para el final. Curiosamente cuando se acerca el final, el afanado artista se siente cansado ya y ve con cariño esa pieza que ya no quiere colocar. Y allí en cada mano que el puzzle llega a estar, allí en cada una me vuelve a pasar, dejando que este alma incompleta no deje nunca de soñar.

24 diciembre 2011

Mi Árbol de Navidad

Según cuentan, las tribus germanas de hace 1200 años veneraban el roble -de madera dura, compacta y muy apreciada para construcciones; representaba para ellos mucho misticismo- y el manzano, aunque este no gozaba de tanto prestigio como el primero. Creían que el mundo y todos los astros estaban sostenidos pendiendo de las ramas de un árbol gigantesco llamado el "divino Idrasil" o el "dios Odín", al que rendían culto. Y en invierno, los robles, como casi todos los árboles, pierden sus hojas, por lo que estas tribus pensaban que cuando un árbol perdía su follaje era porque los espíritus lo habían abandonado, entonces les adornaban con ramas de especies perennes, papeles, frutas, trozos de vidrio y antorchas, que representaban a las estrellas, la Luna y el Sol para que los espíritus retornaran en la época primaveral y el árbol volviera a brotar.

Y por fin... es Navidad

A pesar de que este año no se ha apoderado de mí el espíritu navideño que suele embargarme, he sacado la fuerza e ilusión de montar este pequeño adorno navideño "Mi Árbol de Navidad".
No es grande y tampoco el más bonito pero simboliza en gran medida el resumen de todos y cada uno de los presentes que he ido recibiendo a lo largo del año. Es mi humilde forma de representar y compartir con todos vosotros este maravilloso símbolo de color y luz, que entre todos hemos logrado construir en este sencillo blog en el que hemos ido plasmando inquietudes y emociones, pensamientos, ideas, frustraciones, ilusiones y tantas otras cosas más; y que con tanto gusto y naturalidad habéis compartido conmigo. Sin duda es el Árbol de Navidad más bonito que he tenido en toda mi vida y estoy realmente ORGULLOSA de él. Cada uno de vosotros sois el color, el brillo, la vida, la forma y la ilusión, que en forma de adornos, ha llenado mágicamente mi vida. Entre todos habéis conseguido protegerlo de tal manera que "su espíritu" no lo abandonará jamás.
Los que me conocéis bien sabéis que para mi la Navidad es mucho más que la época del año de obligada felicidad, es tiempo de reflexión, de encuentros y reencuentros, época de tranquilidad y emociones y sobre todo tiempo para buscar el abrazo de mi gente, que durante un año más han permanecido fieles a mi lado.
Quiero pediros disculpas por no haber logrado estar "entera" y no haber puesto todo de mi parte para sacar ese huequito para cada uno de vosotros y felicitaros las fiestas como acostumbro a hacer, aunque en los días que quedan intentaré enmendarlo en la medida que pueda.
Haciendo un poco de balance debo decir que ha sido un año extremadamente duro para mí y para rematar, acabo de perder a una de las personas más importantes de mi vida, y con ella, una gran parte de mi ser. No puedo expresar con palabras el sentimiento que este hecho me produce ni qué decir cuánto amor se ha quedado entre sus alas. A esta persona le dedico todas las luces (el brillo, la ilusión, la esperanza, la magia, el color, la vida) que hacen latir este maravilloso árbol y sólo deseo que nunca jamás dejen de brillar, aunque no pueda volver a verlas. Un deseo: lograr convivir con esta tristeza.
Mención especial a mi "PEQUEÑA ESTRELLA", esa que siempre está ahí, en lo más alto de la copa, donde habita la FE; sólo puedo darle gracias a la vida por haberme regalado tan preciado don, por haber puesto a mi lado a esa persona dotada de un amor excepcional e incondicional y unos brazos tan grandes y fuertes que han logrado rescatarme de lo más profundo, una y otra vez, en cada ocasión que he llegado a tocar fondo, impidiendo siempre, con un gran tesón, que llegase a caer del todo. Nunca imaginé un corazón tan tan grande e indestructible, forjado por y para el amor y que me ha aceptado y querido a lo largo de toda mi vida tal y como soy, sin condiciones, sin rencor. Bendita sea mi estrella.
Es la primera vez en toda mi vida que me enfrento a una navidades así y se me hace realmente duro y doloroso, y es por eso que hoy mi tristeza quiere dedicaros el más sincero deseo de Felicidad para todos vosotros. Hoy más que nunca necesito vuestro abrazo y cariño.
Pido perdón por cada error que he cometido durante todo este año, pido poder perdonarme a mí misma el dolor que he causado a todas las personas que me han amado y que me siguen amando, y os doy las gracias por haber conseguido hacer que este pequeño refugio que un día encontré para mi alma se haya convertido en un verdadero hogar, MI HOGAR.
                                                           ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

10 diciembre 2011

*Puzzle*

A veces está bien pararse un rato para ver, mirar dos veces para adentro, para poder continuar. 
Hoy me he dado cuenta que no soy buena en nada, sé que suena a tópico, pero es una gran realidad, no hay nada que sepa hacer bien de verdad. Tal vez ya lo supiera de antes,en el fondo sé que siempre ha sido así, pero hay determinados momentos como el que es, en los que parece que recupero la consciencia.

Siempre he sentido gran admiración por determinadas personas que forman parte de mi vida o de mi entorno que son realmente buenas en su propia historia... algunas saben hacer su trabajo como nadie, otras poseen gran destreza en algún arte, hay otras que destacan por la capacidad prodigiosa de albergar aquellos valores que hacen posible que todo les salga bien y, cómo no, las personas que son buenas de condición y de corazón, en este caso me supera la admiración y se convierte en verdadera pasión.

Me considero bastante mediocre en casi todo, un poco mejor en esto o aquello, pero vamos, nada que se pueda destacar; ciertas capacidades y actitudes para el trabajo, algún grado de intuición y agudeza, sociablemente aceptable, notablemente curiosa y precariamente ambiciosa... en fin, supongo que como persona "al uso" de lo más normal, tirando a pobre.

Pero sí hay una parte que me he molestado en analizar un poco más, esa que en toda mi vida no he sabido controlar, cuando hablamos de sentimientos, emociones y humanidad, ahí siempre he pensado en ser algo especial, incluso, haciendo derroche de sinceridad, confieso que en esa parte tal vez esperé de mí un poco más. Ahí no sólo he puesto toda la esencia de mi ser sino que durante mucho tiempo he creído hacerlo bien: sé que he sabido amar, escuchar, ayudar, abrazar, compartir, apoyar, besar, opinar.... y como plato fuerte, y también acabado en "ar".... llorar.
Sí, puro sentimiento en esencia de mi ser, no sólo por el hecho de compartir y dibujar en los otros esa parte de mí, sino por la aportación de satisfacción y realización personal, es tan hermoso e inmenso que estuve a punto de considerarlo como "eso" que sé hacer bien, pero analizando vi que hay una parte incompleta, hay una parte que por algún motivo no viene a mí, negándome el más absoluto y perfecto sentimiento de vivir. Podría explicarlo comparándome con una pequeña pieza de puzzle, suena extraño pero podría valer.....(me explico)
Formando parte de un hermoso todo inmenso, de algo misterioso y perfecto por completar, algo que ir armando poco a poco con la dicha del proceso y el fuerzo y la satisfacción del final. Un final sereno y apacible donde pararse a disfrutar. Pero como bien he dicho antes, puedo sentirme como esa pieza extraña y concreta que no logramos encajar, y una y otra vez vuelve a las manos del empeñado artista que tanto disfruta de su estructura como desea terminar, y una y otra vez más no acaba de encajar; y nos envuelve con sus colores y nos divierte con su forma, y nos da que pensar, y de nuevo a nuestras manos la acariciamos una vez más, pero por más que nos gusta e intriga nos impide continuar, y decidimos dejarla si no para más tarde, más adelante o sino para el final. Curiosamente cuando se acerca el final, el afanado artista se siente cansado ya y ve con cariño esa pieza que ya no quiere colocar. Y allí en cada mano que el puzzle llega a estar, allí en cada una me vuelve a pasar, dejando que este alma incompleta no deje nunca de soñar.